El Monte Real Cepas Viejas es una declaración de intenciones: alcanzar la máxima expresión varietal del Tempranillo riojano. Elaborado a partir de una selección rigurosa de viñedos antiguos, este vino honra la sabiduría de las cepas que han sobrevivido al tiempo. Su filosofía de elaboración apuesta por una corta estancia en barrica, lo justo para aportar estructura y complejidad sin restarle protagonismo a la intensidad frutal que solo el viñedo viejo puede entregar.
Temperatura Ideal: Servir entre 14°C y 16°C para potenciar su frescura frutal.
Copa Sugerida: Copa tipo Tempranillo o Bordeaux de tamaño medio.
Momento de Consumo: Su dinamismo lo hace perfecto para ser disfrutado desde ahora, conservando toda la energía de sus "Cepas Viejas".
NOTAS DE CATA
Vista: Presenta un color rojo vibrante con destellos violáceos, destacando por una muy buena capa y una intensidad cromática envidiable.
Nariz: Se manifiesta como un vino dinámico y potente. Sorprende por una frescura aromática donde los frutos rojos se entremezclan con sutiles notas de toffee y especias finas.
Boca: Ofrece una entrada carnosa y sabrosa, sostenida por una excelente estructura. Es una auténtica "explosión" de frutas rojas y negras (cerezas, fresas, grosella y frambuesa) que llena el paladar de vitalidad.
Final: Culmina en un final largo y distinguido, donde evolucionan matices de nuez moscada, pimienta negra y el siempre presente regaliz.
MARIDAJE
Debido a su perfil carnoso y su vibrante carga frutal, este Tempranillo es extraordinariamente versátil en la mesa. Es el compañero ideal para carnes rojas a la brasa, parrilladas de verduras, o platos de la cocina mediterránea como un arroz de montaña. Su estructura y frescura también lo hacen apto para acompañar platos de pasta con salsas intensas de tomate y quesos de maduración media (tipo Manchego joven), donde su explosión de bayas realza los sabores del plato.