Gran Valtravieso NVB es una joya enológica de producción ultra limitada, nacida para conmemorar el 30º aniversario de la bodega. Rompiendo con la tradición de añada única, este "Non Vintage Blend" de Tinta Fina es un ejercicio de maestría técnica que ensambla tres cosechas excepcionales: 2018, 2019 y 2020. El objetivo es trascender el tiempo, uniendo la frescura, la estructura y la elegancia de tres años distintos en una sola botella para alcanzar un equilibrio absoluto y una complejidad que solo un blend de esta envergadura puede ofrecer.
Temperatura Ideal: Servir entre 17°C y 18°C.
Copa Sugerida: Copa tipo Bordeaux de gran cáliz para permitir la apertura de su complejidad multianual.
Decantación: Al ser un ensamble de gran concentración y potencial de guarda, se recomienda decantar por un mínimo de 60 a 90 minutos para que el vino revele todas sus capas sensoriales.
NOTAS DE CATA
Vista: Presenta un color rojo granate profundo, de capa muy alta y ribetes densos que denotan su imponente concentración y nobleza.
Nariz: Despliega una complejidad extraordinaria. La fruta negra madura y en sazón se entrelaza con notas de maderas nobles, especias dulces, toques de regaliz y un fondo mineral muy elegante, fruto de la diversidad de las tres añadas que lo componen.
Boca: Se manifiesta con una estructura imponente. El paso por paladar es voluminoso, pero definido por una frescura y finura sorprendentes. Sus taninos son firmes y aterciopelados, ofreciendo una sensación de plenitud y equilibrio técnico magistral.
Final: Culmina en un final eterno y distinguido, con una persistencia que augura una evolución fascinante en botella durante las próximas décadas.
MARIDAJE
Debido a su robustez y finura, este vino permite maridajes de alta sofisticación. Es el compañero definitivo para guisos de caza, carnes rojas a la brasa, lechazo asado o carnes maduradas de larga curación. Para una experiencia verdaderamente audaz, armoniza de forma sublime con postres de chocolate negro (alto porcentaje de cacao), donde la potencia del vino y el amargor del cacao crean un contraste de elegancia absoluta.