Proveniente de la prestigiosa bodega Señorío de San Vicente en San Vicente de la Sonsierra, este vino representa uno de los proyectos más singulares de la Rioja Alavesa. Su alma radica en el uso exclusivo del Tempranillo Peludo, una variedad casi extinguida por su escaso rendimiento, pero recuperada por la familia Eguren para ofrecer una concentración y complejidad sin precedentes. Tras un prolongado envejecimiento en barricas de roble nuevo, este vino se erige como una joya de culto que combina la potencia del terruño con una sofisticación artesanal.
Temperatura Ideal: Servir entre 16°C y 18°C.
Copa Sugerida: Copa tipo Bordeaux de gran tamaño para favorecer la oxigenación de sus aromas complejos.
Decantación: Se recomienda decantar al menos 45 minutos antes de su consumo para permitir que el vino se abra plenamente.
NOTAS DE CATA
Vista: Presenta un color rojo cereza picota profundo de capa alta, con un brillo excepcional y una lágrima glicérica abundante que anticipa su cuerpo.
Nariz: Muy intenso y expresivo. Destacan elegantes aromas ahumados y tostados de café y cacao, que se funden con notas de fruta negra madura, regaliz y sugerentes matices balsámicos y minerales.
Boca: Es un vino potente, con gran volumen y estructura, logrando ser sutil y elegante de forma simultánea. En el paladar ofrece sensaciones frutales frescas y redondas con taninos suaves perfectamente integrados.
Final: Culmina con una acidez equilibrada y un final largo e intenso, dejando un persistente regusto a crianza noble.
MARIDAJE
Su notable estructura y perfil torrefacto lo convierten en el aliado perfecto para la alta cocina carnívora. Armoniza magistralmente con carnes rojas a la brasa, cordero asado, platos de caza mayor y guisos de legumbres con embutidos ibéricos. También es excelente acompañante para quesos curados de oveja y postres que incorporen chocolate amargo puro.