Proveniente de los legendarios suelos calizos de Vouvray, en el corazón del Valle del Loira, este monovarietal de Chenin Blanc es una oda a la precisión francesa. Domaine Paris utiliza una fermentación en frío en depósitos de acero inoxidable para salvaguardar la pureza de la fruta, complementada con una breve crianza sobre lías finas que aporta una redondez y textura envidiables, manteniendo siempre un perfil seco (Sec) y profundamente elegante.
Temperatura Ideal: Servir entre 8°C y 10°C para disfrutar de su frescura primaria.
Copa Sugerida: Copa tipo Tulipán o copa de vino blanco estándar que permita concentrar sus delicados aromas florales.
Potencial de Guarda: Gracias a su acidez punzante, este vino evolucionará magníficamente en botella durante los próximos 5 a 10 años.
NOTAS DE CATA
Vista: Exhibe un color amarillo pajizo brillante con reflejos dorados, reflejo de su estructura y nobleza.
Nariz: Despliega notas vibrantes de limón, manzana verde y pera, entrelazadas con un bouquet floral de lilas y lirios. Destaca una mineralidad distintiva de piedra húmeda que, con el tiempo, evoluciona hacia matices melosos de miel y madreselva.
Boca: La entrada es vivaz y sumamente refrescante. Se define por una textura acerada y una acidez punzante pero equilibrada que le otorga un gran potencial de guarda, permitiendo que el vino desarrolle complejas notas de frutos secos con los años.
Final: Persistente y estructurado, dejando una sensación de limpieza y frescura mineral en el paladar.
MARIDAJE
Su equilibrio magistral entre fruta y acidez lo convierte en un vino camaleónico en la mesa. Es el acompañante ideal para pescados de río, mariscos a la plancha y aves en salsas cremosas. Su acidez vibrante también armoniza perfectamente con la cocina tailandesa o hindú ligeramente especiada, y es un compañero clásico para quesos maduros de cabra o un foie gras ligero.