Ron Parce BB representa la faceta más versátil y audaz de la destilería colombiana. Diseñado por los Maestros Mezcladores de la casa, este blend premium combina rones seleccionados con un envejecimiento de entre 3 y 6 años. Su alma se forja en barricas de roble americano carbonizadas que previamente custodiaron whisky, una técnica que le transfiere un carácter robusto y una profundidad inusual para rones de su edad. Finalmente, el espirituoso se hidrata con agua pura de manantial colombiano hasta alcanzar el 40% de graduación alcohólica, garantizando una pureza total.
Temperatura Ideal: Servir a temperatura ambiente fresca (entre 16°C y 18°C) para degustarlo puro, o bien frío si se utiliza en mixología.
Copa Sugerida: Vaso tipo Rocks (corto) para consumo directo, o copa Coupé para alta coctelería.
Conservación: Mantener en un lugar fresco, seco, con la botella en posición vertical y protegido de la luz directa.
NOTAS DE CATA
Vista: Presenta un atractivo y brillante color ámbar dorado, reflejo de su cuidadoso ensamblaje de rones jóvenes y maduros.
Nariz: Despliega un bouquet equilibrado donde la frescura de la caña joven armoniza con notas cálidas de vainilla y sutiles toques ahumados derivados de su contacto con el roble ex-whisky.
Boca: Se presenta con una textura ágil y fluida. Es un ron sumamente equilibrado que logra integrar a la perfección la vivacidad de sus destilados jóvenes con la complejidad estructural de aquellos con 6 años de madurez.
Carácter: Directo, versátil y placentero; culmina con un final que deja un recuerdo limpio de madera tostada y especias ligeras, fiel a la sofisticación característica de la marca.
MARIDAJE
Debido a su perfil equilibrado y ágil, el Parce BB es una herramienta de lujo tanto para el entusiasta como para el bartender. Para un disfrute directo, es ideal beberse solo o con un par de cubos de hielo en una tarde relajada; en esta modalidad, se sugiere decorar el vaso con un twist de limón amarillo o una vara de canela ligeramente sopleteada para resaltar sus exquisitas notas de barrica. En el ámbito de la coctelería elevada, funciona como la base perfecta para transformar los clásicos: aporta una fascinante dimensión ahumada a un Ron Mule o una profundidad muy especial a un Daiquiri de alta expresión.